sábado, 17 de diciembre de 2011

El momento de la felicidad infinita

Hoy me he levantado nostálgico. He recordado la sonrisa de un niño que vi hará cosa de una semana, por la calle. Y oye, qué felicidad. Me he puesto a pensar en cómo debía funcionar mi cerebro por aquél entonces, cuáles eran mis preocupaciones y aspiraciones.

Para empezar, todo lo que ahora viene siendo materia del blog, es decir, la cuestión política, social y medioambiental (de esto poco, por ahora), no existía en mi mente. A pesar de que por aquellos años escuchaba ya Ska-P y sucedáneos, era simple música, que ni me gustaba ni me disgustaba. Nada de revoluciones. Nada de obreros anarquistas, ni de mujeres luchadoras. Nada de políticos corruptos o polis malos. Al contrario, es increíble que diga esto, pero en mi más tierna infancia, Aznar me caía bien, pues era el único que aparecía en el televisor de casa. Y policía era uno de los oficios a los que quería dedicarme. Ese y superhéroe. Sí que recuerdo, que el sentido del "bien", aunque deformado, ya pesaba en mi cabeza. Esas pelis de Disney, de las de antes, hacían hincapié en el honor, la bondad, la honradez y la solidaridad, al menos, a los ojos de un niño. Y como buen niño, era una esponja que absorbía todos los fotogramas de cada peli. Llegué a decir (recuerdo ahora) que la mujer en el ámbito laboral tenía las de perder, que debían dedicarse a fregar (o algo así) y que poco a poco los hombres iban haciéndose con todos los trabajos. Inaudito viniendo de mí ahora. Era un bendito ignorante, no sabía cuanto me equivocaba. Y sin embargo, todo esto lo decía sin preocupación. No importaba lo que la gente pensara (ahora tampoco es que importe mucho), era un egocentrismo total y absoluto.

Y de las féminas ya ni hablamos. Las mujeres, o "niñas" en aquella época, el sexo opuesto, me eran todas indiferentes. Total y absolutamente, no había problemas de enamoramiento. Eran iguales a nosotros, solo que con aspecto distinto. Y con Barbies. Joder, cómo odiaba las Barbies con pelo. Pero en cualquier caso, seres inofensivos, compañeras, amigas. Y punto. Luego todo se tercia, y aparecen cosas que no deberían. Se sienten cosas que luego odias. Pero ese es otro tema.

Sin olvidar que el tema de deberes, exámenes, o colegio en general era una fiesta. Casi era peor el finde, que estabas solo en casa. Yo recuerdo que el colegio suponía horas de diversión e interacción con gente con la que estuve seis años, y con la que compartí mi infancia. Los exámenes eran, desde mi punto de vista de entonces, una hora de clase divertida, pues en cuanto acababas te podías poner a dibujar por el anverso de la hoja, o simplemente, no hacer nada de nada. En las clases, como desde el principio hice migas con un gran aficionado a los cómics como yo, pasábamos las horas de clase dibujando nuestro cómic (que tenía 4 o 5 capítulos de 20 hojas, nada menos (permitidme un XD)), allí, con lápiz, rotulador negro gordo y rotuladores de colores. Los diálogos escritos a mano en boli. Luego surgieron colaboraciones de toda la clase, y formamos un grupo interesante. Que nos quitaban las hojas los profes, pues dibujábamos de nuevo la misma. Era puro vicio, amor al cómic. Luego todo se torció, pero hasta ese momento, trabajamos duro. Y los patios, joder, qué patios. Primero jugabas al fútbol, que había dos cracks de la pelota por ahí que se nos meaban a todos. Luego un porterazo también, con el que recuerdo rivalizar por la supremacía en la portería. Más adelante, la Game Boy nos absorbió durante un tiempo, ocho personas agachadas sobre una maquinita. Y por último, las cartas de Yugioh! Están aquí, en mi cajón, y cada vez que las cojo y las miro una por una, recuerdo muchas partidas, estrategias y momentos cumbre con ellas. Ahí teníamos incluso diferentes escenarios para jugar, inventados por nosotros. Nuestra imaginación no tenía límites. Incluso imitábamos poses y voces de la serie, era jodidamente feliz.

Creo que voy a llorar joder jajaja. Parece que no, pero esta entrada más que para denunciar algo (como suelen ser), es una entrada autorreflexiva. Muchas cosas han pasado desde la época que os cuento. Y muchas más pasarán. Nuestras ganas de superar al maestro Ibáñez con nuestro cómic, por ejemplo, perduran. Aquellos prejuicios fruto de la ignorancia, en mi caso, creo y espero que hayan desaparecido. No nos queda sino seguir avanzando, y añadir más historias a nuestras memorias, y a las de las personas que les interesen.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Definición de impotencia

Impotencia es que viva en un lugar con fronteras. Impotencia es que existan partidos políticos ilegalizados en un país supuestamente democrático. Impotencia es ver como día a día los que tienen poco van teniendo menos, y los que tienen mucho van teniendo más. Impotencia es ver a la gente ignorar los problemas. Impotencia es ver cómo mueren animales a diario por el simple hecho de ser carne de espectáculo. Impotencia es saber que estas navidades se volverán a abandonar muchos animales que morirán en la cuneta de alguna carretera. Impotencia es tener barreras para poder realizar lo que deseas. Impotencia es ir al colegio o al instituto y ver profesores desmotivados y alumnos ignorantes. Impotencia es saber que hay gente que piensa que aprender es igual a aprobar. Impotencia es saber que hay otra salida, pero no poder alcanzarla por falta de recursos. Impotencia es que exista corrupción en el seno de la democracia. Impotencia es que existan documentos secretos que podrían abrir los ojos de mucha gente. Impotencia es saber que van a meter en la cárcel a todo aquel que demuestre su oposición al sistema, o encuentre una vulnerabilidad. Impotencia es tener un sistema político infectado por el financiero. Impotencia es que se predique en nombre de la paz matando. Impotencia es saber que el único dios al que todos sirven es el dinero. Impotencia es, simplemente, impotencia. 

Esta es mi impotencia. Quizás también es la tuya.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Feliz Consumidad, Parte 2

Ahora sí, toca hablar del consumismo navideño en todo su esplendor, si bien en la anterior entrada ya lo tocaba un poco.

Las empresas de productos ya se han encargado de que durante todo el año haya que comprar productos, por el día del padre, de la madre, del niño trabajador... ejem, pero es en Navidades (festividad cristiana, un dato a recordar) cuando se dan el gran festín de ingresos. Y eso, por mucha crisis que haya, no va a cambiar. La población "hace la excepción" en estas fechas, y va gastando en tonterías (de hecho, hay un mercado extenso en gilipolleces navideñas). Que si el arbolito de Navidad, que si mira le faltan adornos, ahora quiero un Belencito, acuérdate de comprar el pavo de Nochebuena... y para colmo los regalos navideños. Parece que gastar poco es de tacaños, y hay que regalar cosas grandes, y cuanto más inútiles mejor. Que si mira esta cafetera de pega de porcelana, que ha costado cuatrocientos euros, la estatua esa fea que no te gusta pero te tienes que quedar, porque es un regalo... Y las escapadas. Las escapadas navideñas al pueblo, a visitar a la familia (normal, en todo el año los detestas, pero es llegar las navidades, y de repente, como que se hacen de querer), o a una casa rural perdida en el monte, a esquiar y desconectar de la jungla urbana.

No sé cuál es el total de dinero gastado en Navidades (ni lo quiero saber, miedo me da), pero desde luego, seguro que si tanto nos lamentamos el resto del año, algo podríamos contenernos en navidades. O destinarlo a obras sociales, que buena falta hace. Menos pavo y más pollo, que está igual de bueno y es más barato. ¿Y para qué tanto polvorón y turrón de ocho tipos distintos, si sólo te gusta el de chocolate, y a la abuela el duro? Dejemos de consumir inuilidades destinadas a romperse, y ahorremos ese dinero (no en bancos), o destinémoslo a causas que realmente merezcan la pena. Que en vez de comprar una pata de jamón, puedes seguir comprando jamón en lonchas, y dar el dinero para que en África puedan comer aunque sea un poco de pan. O invita a cenar en nochevieja a algún indigente a casa, no matan (no suelen). Así que nada, Feliz Consumidad a todos, y no dejéis que os pique la publicidad.

martes, 6 de diciembre de 2011

Feliz Consumidad, parte 1

No es nada nuevo que cada año se adelanten las fechas en las que las empresas de publicidad inician su campaña navideña. Dentro de poco anunciarán las bufandas en agosto, pero ese es otro tema. En estas fechas en las que la publicidad es brutalmente agresiva y somos bombardeados con promesas de bombones dorados, es cuando más gasta la población. Se trata normalmente de un gasto innecesario en productos supérfluos y a menudo hasta molestos. 

Creo que todo aquél que lea esto ya sabrá por donde tiro, y más si me conoce un poco. Por un lado, tenemos una crisis que amenaza con destruir Europa (jajaja cómo me río), por otro, el bombardeo de bombones Ferrero que mencionaba antes. Pero es que aparte está la gente que realmente lo pasa mal. Mientras tú paseas con tu familia, amigos, o simplemente solo por esas calles tan bonitas repletas de gente, mirando escaparates y deseando lo que contienen, en la esquina hay un hombre rebuscando en la basura. Estas personas, que no piden a nadie, sino que se dedican a subsistir como pueden, son las que merecen ser ayudadas. Que tú eres muy bueno, ya lo sabemos, que le das un euro al yonki que pillas por la calle, también. Pero no te engañes, eso lo haces para sentirte bien contigo mismo.

Esa gran cantidad de dinero que emplean las empresas en publicidad en esta época, y ese dinero destinado a tus regalos navideños que no quieres sacrificar, podrían suponer un nuevo comienzo para una familia estas Navidades. Podrías dejar la Play en el escaparate y dar esos 400 euros a esa familia, para que alquilen algo, lo que sea, para no dormir a la intemperie un mes. Y las empresas podrían destinar la mitad del dinero de la publicidad a comedores sociales.

Pero no, ellos quieren decirte que la Play está en venta, y no basta decírtelo, te lo tienen que gritar mediante esa salvaje publicidad. Y tú entras en la tienda, y la pides. No se te olvide envolverla para regalo.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Fuego de revolución

La calle solitaria. Neblina. Un pequeño ruido comienza a escucharse en el horizonte. Poco a poco se intensifica, mientras una masa de gente furiosa se acerca por la calle principal. La masa está compuesta por todo tipo de personas. Hay jóvenes y ancianos, mujeres y hombres, heteros y homos, negros y blancos. Avanzan con los puños en alto, enarbolando pancartas y gritando lemas al son de varios megáfonos.

Puedes reconocer ahí a algunos amigos, colegas del cole, del insti, y de la uni, a tus padres, a tus abuelos, que vuelven a luchar después de 75 años de reposo... incluso tus profesores y vecinos andan por ahí desperdigados.

Ves en sus caras rabia y odio, a la par que convicción e insistencia. Y es que les mueve una fuerza que no se puede describir con palabras, hay que sentirla. Sentir que eres el dueño de tu destino, que puedes realizar aquello que deseas y que no hay barrera que no pueda ser tumbada. Sentir que aquellos que han jugado contigo durante todo este tiempo, los que han manejado las marionetas, van a caer, porque les vamos a cortar los hilos. Y es por ello que tú no eres menos que la gente que conforma la masa, y cuando pasan por delante de ti, te unes a ellos, encabezando la revuelta. Esa revuelta que comenzó con unos cuantas personas cansadas de ser utilizadas, y que ha llegado a mover montañas y traspasar las fronteras más impensables.

Tu educación es la que te ha instado a unirte a la protesta, sientes el fuego crecer dentro de ti. Es por ello que gritas, hasta que tu voz se desgarra por el esfuerzo, y alzas el puño con la intención de rozar las nubes, porque sabes que no estás solo, que somos muchos más, que somos mayoría, y que aquella minoría que se divirtió jugando con nosotros, está a punto de caer.

Se defienden sacando a las calles seres anteriormente conocidos como "personas" pero que solo son animales disfrazados. Comienza así una batalla campal de palos contra porras, de piedras contra balas. Su arma es la represión, la tuya, la insumisión. No te dejas amedrentar por el dolor, y cada golpe sólo sirve para demostrarte a ti mismo que no quieres que esto continúe, que vas a luchar por cambiar aquello que tanto se han esforzado por imponer, vas a demostrar, que por mucho que intenten manipular tu educación, eres una conciencia libre, y vas a luchar por que los demás también lo sean.

Les ves temblar, retrocediendo, tienen miedo, aquellos que pensaron que nunca podrían ser derrotados, aquellos que se creían dioses terrenales de las finanzas y la especulación, ahora están aterrados en un rincón. Lloriquean y se lamentan, echan la culpa a la educación por nuestra insumisión, mientras cabizbajos han de emigrar a otro lugar... si es que algún lugar les quiere.

Y así es como se gesta la revolución. Ahora vuelves a ser persona, vuelves a poder soñar con ser tu propio rey, con poder realizar todos aquellos proyectos que te restringieron... y a volver a ser libre. Siente el oleaje del mar, la brisa del viento, el calor del sol. Y relájate, has ganado tu propia guerra.

miércoles, 26 de octubre de 2011

¿Y donde ven la cultura?

Bueno, con este titulo, me refiero a toda esa gente que dice que las corridas de toros son cultura. Eso yo siempre lo he visto como un maltrato animal y por si hay alguna duda, el concepto de maltrato animal abarca todas aquellas acciones de crueldad y de violencia infringidas por el hombre a otros animales con ensañamiento y de manera injustificada, y que generan un gran rechazo social. Sin embargo este concepto, que puede ser entendido como crueldad animal, comparte espacio con comportamientos que podrían ser entendidos como trato inadecuado de los animales y que producen menor condena en la sociedad. Así en el artículo 3 de la DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS DE LOS ANIMALES dice:  "Ningún animal será sometido a malos tratos ni actos de crueldad. Si es necesaria la muerte de un animal, ésta debe ser instantánea, indolora y no generadora de angustia." Y a toda esa gente que se queja de que le han quitado toda esa cultura y arte, los tendrían que meter en una plaza a luchar cuerpo a cuerpo contra un toro, a ver quien tiene mas fuera y poder, sí el toro o esa gente. Y así es lo que pienso yo.

martes, 25 de octubre de 2011

Por qué soy anarquista 2: Moralidad

Siguiendo con lo último del primer post de esta serie, ahora voy a tratar el tema de la moralidad. Este es un punto peligroso, pues la educación de cada cual va a influir mucho en cómo reaccionará a las diversas situaciones de la vida, juzgando mayoritariamente sus acciones como buenas, o al menos, sabiendo realizar "bien" o "mal" según interese.
Desde luego, hay una idea generalizada sobre el bien; ayudar a los demás, compartir a ser posible, convivir con el entorno etc. Pero fuera de esa vaga generalidad, que hasta los malos más malos (ya estamos categorizando) respetan, hay que empezar a matizar poco a poco todos estos aspectos. Puesto que una cosa es pensar en el bien individual, en el dinero que necesito o el coche que quiero, otra cosa es pensar en el bien comunitario, lo que quiero para los míos, y por último, el bien general, el más difícil, lo que quiero para todo el mundo, sin distinción. A los que piensan en lo primero se les llama egoístas, y a los que piensan en lo último, entregados.
Cualquiera pensaría que hay que ir ascendiendo poco a poco, consiguiendo primero el individual, con esas ganancias pasar al bien comunitario, y con ayuda de esa comunidad, pasar a realizar el bien común. Error. Si empiezas a pensar primero en tí mismo, aun con el fin de ayudar a todo el mundo al final, lo estás haciendo mal. Como dicen mis profesores de la facultad, "Hay que llevarlo todo a la vez". En caso contrario es imposible consigas llegar a ayudar a nadie, pues ¿quién va a querer ayuda de aquél que sólo ha pensado en sí mismo? Hay que dejar el coche, comprarse una bici, y con el dinero que te ahorras, lo donas a alguna ONG y participas en las actividades culturales de tu comunidad. Poco a poco, es posible ir consiguiendo objetivos más ambiciosos.
Pero volvamos al tema. Generalmente, se podría decir que el bien consiste en ayudar DESINTERESADAMENTE a cualquier persona que requiera ayuda, sin importar quién. Cualquier tipo de discriminación ya sería un punto negativo en este terreno. Por contra, el mal podría considerarse no pensar en los demás o actuar perjudicándoles (evidentemente, hay grados en todo esto, no es todo blanco o negro). He de hacer un stop en este momento, y detallar dos cosas que hemos dicho de pasada: No es totalmente negativo ayudar a alguien con algún motivo, para conseguir algo, realmente, mientras se ayude, los motivos no importan, pero no se podría calificar ese acto de "bueno" o de "totalmente bueno", pues habría ahí el motivo oculto negativo (aunque tampoco hay que echar a nadie a la hoguera por ello). Por otro lado, cuando decimos que un acto es malo, no es tan grave el hecho de no pensar en los demás (sería egoísmo), como hacerlo con la intención de perjudicar a los demás (sería ser un hijo de puta, hablando claro y rápido).
Sabiendo ya más o menos lo que sería bueno o malo, hay que distinguir quién es bueno o malo (según este criterio, no oficial ni por supuesto válido en todos los casos). Aquél que realiza buenas acciones siendo consciente, se podría definir como "buena persona". Aquél que realiza buenas acciones sin saberlo, un día se va a encontrar con que la gente tiene una imagen de él que no se esperaba (se va a llevar una alegría). El que realiza buenas y malas acciones, a partes "iguales", es un ser humano. Es la persona que conocemos normalmente, abunda en esta sociedad, unas veces mira por tí, y otras por sí. Luego está el pobre infeliz que realiza malas acciones sin saberlo. Este se llevará un susto algún día, el pobre. Y por último, el cabrón que realiza malas acciones, lo sabe, y sigue en ello, este tío suele ser rico y llevar trajes (da igual, irá al infierno). A este es al que hay que combatir, pues es el más egoísta y el peor de todos. Repito lo antes dicho: ni todo es blanco o negro, ni es una clasificación especializada o rigurosa, es lo más básico, asequible a cualquier mente humana.
Dicho esto, que cada cual empiece a juzgar sus acciones, y una vez hecho esto, y comprobado que todo está en orden, puede empezar a juzgar (si le place) a los demás. Pero en silencio, que no se enteren que se enfadarán.

sábado, 22 de octubre de 2011

Por qué soy anarquista 1: Bases

La razón de que escriba este post (y los que vendrán a continuación) es dar una idea de cuál es mi forma de pensar y las razones por las cuales pienso de esa manera, de forma que cualquier persona que no coincida con algún aspecto pueda preguntar o discutir la razón de mi pensamiento. Además, imagino que a más de uno le cambiará la manera de ver las cosas tal y como va el mundo. Comencemos:
Para empezar, he de decir que me declaro de ideología anarquista, es decir, opino que si no somos capaces de gobernarnos nosotros mismos, nadie puede gobernar a otros, y si somos capaces de autogobernarnos, ¿para qué necesitamos que lo hagan otros? Esta se podría decir que es la idea base de la que parte todo lo demás, pues al autogobernarse cada persona, cada cual ejerce su libertad como le plazca. Pero cuidado, aquí hay que matizar que la libertad individual de una persona acaba donde empieza la de otra, es decir, se puede ejercer la libertad siempre y cuando no se dañe la libertad de otro ser vivo. Aquí quiero hacer un inciso, y destacar que no he dicho "ser humano", sino "ser vivo". Todo ser que albergue vida, por muy distinto que sea del aspecto antropológico al que estamos acostumbrados, tiene derecho a la vida y a la libertad.
Por otro lado, como seres humanos imperfectos, no podemos juzgar al resto de seres por sus diferencias con el modelo estándar humano, por lo que tanto planta como animal, como caucásico, como negro o como asiático, no deben ser discriminados por su aspecto superficial, pues la percepción es subjetiva. Han de ser juzgados por sus ideas y hechos, y tampoco hay posibilidad de hacer un juicio moral con el que esté de acuerdo toda la población; cada cual tiene unos gustos e ideas que se respetan y han de ser respetadas siempre y cuando no violen la libertad de los demás.
Ahora mismo estoy un poco cansado, seguiré en otro momento con el tema de la moralidad.

martes, 11 de octubre de 2011

Niños, niños, ¿futuro? ¿FUTURO?

Creo que el título de la entrada deja bien claro de qué va a tratar este post. EN efecto, tras la gran cantidad de recortes en educación que ha realizado el sastre/lastre del país, ¿qué va a ser del futuro de los ahora estudiantes primerizos?

Como imagino que sabréis, la cosa está mal. Muy mal. Jodidamente mal. Cada día es más difícil acceder a un trabajo, pues escasean, por lo que para conseguir uno piden una mayor cualificación, y para conseguirla, es necesario una serie de títulos académicos que se imparten en escuelas, institutos y universidades. Vayamos por partes:

Se empieza en la escuela o colegio, donde te enseñan actividades y conocimientos básicos que aumentan en gran medida tu grado de cultura. En este sector se empieza a notar ya la falta de presupuesto y profesional docente, pues el Gobierno ha rebajado o incluso suprimido las ayudas a estos centros en algunas zonas, con la consecuencia de encontrarse niños de 4 ó 5 años cruzando calles para poder ir del colegio al comedor (para después volver por el mismo camino), o la supresión de algunas actividades extraescolares.

Cuando pasas de etapa, y te sientes ya "un mayor" (no lo eres, pero para simularlo fumas en el baño con los de 4º de ESO), llegas al instituto, el sector donde han hecho el mayor destroce de todos. Aquí, en este momento, en el momento más importante del aprendizaje (desde mi punto de vista) se han cargado de todo; profesores, actividades extraescolares, colegios a mitad construir o remodelar, peores horarios para los susodichos... Han hecho una escabechina digna de mención. Decía que este es el punto clave para el estudiante, y lo justificaré: Mientras que en el colegio te dan información básica, y en las universidades y módulos te especializan en algo (yo diría mejor "te clasifican"), el instituto es la etapa más rica en conocimientos, ya no a nivel cultural sino también moral. Es en esta etapa cuando el niño pasa a adulto, se comienza a formar su personalidad, a interesarse en "sus cosas" y a investigar por su cuenta. Empieza a recibir información de todos los lados, pero ya no de una forma pasiva como en el colegio, sino de una forma activa, analizando cada conocimiento, y almacenándolo con una dosis de subjetividad y razonamiento. Y aquí, donde se supone entran los profesores para guiar al alumno en la búsqueda de un buen criterio, es donde nos ha fallado el juego. Si no hay dinero para profesores, los que quedan tienen que hacer más horas, superpoblando las clases, y por tanto, haciendo más difícil la tutoría personalizada de cada estudiante. Parece un dominó que se ha caído, simplemente han golpeado la primera pieza y todo lo demás ha ido detrás. No lo creo así. Lo que han conseguido con estos recortes es limitar el aprendizaje de las generaciones futuras, y, con ello, ya tienen mansos corderitos incultos para futuros gobiernos. Sí, suena a delirio mental mío, es posible. De hecho, espero que lo sea, si no... estamos jodidos. Si impedimos que los estudiantes aprendan a formarse un buen criterio, y les impedimos el acceso a la cultura, retrocederemos varias décadas en la historia. No lo permitamos. 


Debería hablar ahora de la Universidad, pero ese ya es otro cuento, y hoy no toca contarlo. Hoy lo que toca, es salir a la calle a exigir que la educación pública siga siendo pública, y con una calidad de enseñanza excelente. Porque no sé vosotros, pero a mí no me apetece que en treinta años volvamos al viejo orden estamental, o que a mis ochenta años me opere un incompetente mental. Y sobretodo, no me apetece que mis hijos me pregunten por qué no todo el mundo puede estudiar. Porque no podré explicarles que hubo una oportunidad de parar las privatizaciones, y se desaprovechó.

Buenas noches, y espero que no se os indigeste la lectura, creo que me he ido un poco de lo que pretendía explicar pero bueno, ya volverá a salir otro día.

sábado, 8 de octubre de 2011

Orgullo nacional

Desde siempre me ha intrigado eso que la gente llama orgullo, y que me da bastante miedo. Porque el orgullo nunca viene solo, y en la mayoría de los casos, suele ser malsano. Y con esto me refiero al orgullo irracional, que a día de hoy brota por doquier. Una pequeña reflexión sobre el orgullo nos dirá por qué.
El más cercano orgullo es el llamado orgullo nacional, es decir, estar orgulloso de haber nacido en determinado lugar. Traducido a otras palabras, estar orgulloso de que el azar haya querido que nazcas en un lugar específico. Bien, ¿qué tipo de orgullo es ese? ¿Cómo puedes estar orgulloso de algo que es ajeno a tí? Podrías estar orgulloso de haber ganado una carrera, de haberte sacado un título, o incluso de los macarrones para comer, que te han salido estupendos. Pero estar orgulloso de algo en lo que no has participado ni directa ni indirectamente, perdonadme, es una sandez. Estar orgulloso de ser español, como se repite desde la fiebre del Mundial, es una gilipollez. España, un país en crisis, con una tasa de paro escalofriante y un sistema educativo de capa caída... ¿cuál es tu orgullo? Tampoco hay que avergonzarse, nacer en España ha sido cosa del azar. Lo mismo se traduce a otros países como EEUU (¿orgulloso de nacer en el país que condena a menores a pena de muerte, o cuya población es la más obesa del mundo?). 
Y lo del Mundial me sirve para dar entrada a otra parte del orgullo, es decir, ¿orgulloso de tu Selección? ¿Acaso has hecho algo para sentirte orgulloso? ¿Has entrenado al equipo, le has donado equipamientos o has hecho algo que no sea ver en la tele el partido (porque te gusta el deporte en concreto, si jugara Lituania lo verías igual)? 
Naahh, todo ese orgullo que se derrocha en el deporte debería darse en otros aspectos de la vida. A mí por ejemplo, me enorgullece ver cómo un proyecto en el que llevo trabajando mucho tiempo, por fin da sus frutos, o como mis consejos ayudan a que alguien sea feliz. Yo no me enorgullezco de haber nacido en el mismo pedazo de tierra que un triunfador, me enorgulleceré cuando haya alcanzado a ese  triunfador.

Vuelta al trabajo

Tras unas interesantes vacaciones y un mes de Universidad, vuelvo a escribir mis delirios y/o disconformidades con esta sociedad en el blog. Hola a todos de nuevo.

miércoles, 15 de junio de 2011

Cuestión de escalas

Hasta hoy no me había atrevido a escribir esto por miedo a que la situación decayera, pero dado que los Indignados han manifestado su voluntad de recoger las cosas y continuar el movimiento de una manera descentralizada, voy a comentar algo que a muchos se les ha pasado por alto.

Una de las cosas que más veces me preguntan (o casi me recriminan) cuando afirmo simpatizar con el movimiento anarquista es la cantidad de fallos que tendría ("Es que entonces, esto sería un caos, la gente se mataría por las calles"), palabras textuales de una persona cercana. Bien, pues por si alguien no se había dado cuenta, el Movimiento 15M se ha organizado de una manera anárquica. Sí, increíblemente, ha funcionado el anarquismo, ese que tantos desprestigiaban por su "desorganización".

Durante un mes hemos visto a pequeña escala cómo podría desarrollarse una forma anárquica, primero, mediante la toma del poder (en este caso, mediante la acampada en sí), y luego, mediante la creación de distintos órganos para abarcar diferentes áreas de necesidad (en este caso las distintas carpas, que, en una sociedad anárquica, se sustituirían por edificios como los actuales órganos de gobierno, lógicamente). Estos órganos han sido capaces de convivir y desarrollarse de una forma descentralizada, haciéndose cargo gratuitamente de los aspectos que les tocaban. Estamos hablando de algo gratis. De manera que no sólo se ha construido una forma anárquica, sino que se ha derribado al capitalismo en las diferentes plazas de España.

El secreto del éxito del anarquismo no radica en, como muchos ignorantes creen, la violencia, el caos y la destrucción. El secreto está en la voluntad de la gente de crear algo grande, de convivir libremente y sin ataduras. Y hemos comprobado que ha sido posible. Incluso han resistido diversas embestidas de las "Fuerzas de Seguridad" de una manera pacífica, haciendo ver al resto del pueblo quién es el verdadero violento. Contra la imagen del anarquista violento tan clásica, han desvelado los ojos de quienes no lo querían ver: El anarquista no es violento sin razón, y muchas veces incluso con razón tampoco lo es (a las pruebas me remito). No podemos decir lo mismo de aquellos que se supone guardan nuestra seguridad.

El Movimiento 15M, les guste o no a aquellos más partidarios de un gobierno más clásico, ha conseguido simular cómo sería la forma de llegar a una sociedad "utópica" a partir del anarquismo, primero tomando el poder, centralizado en las distintas sedes de cada comunidad, luego descentralizándolo, consiguiendo la autonomía e independencia de cada barrio o cantón. Para que luego digan que el anarquismo no funciona. Es solo cuestión de escalas.

jueves, 2 de junio de 2011

Mossega (Muerde)

Hace pocos días presenciábamos un lamentable incidente protagonizado por la sección de Antidisturbios de los Mossos d'Esquadra catalanes. Paradójicamente, los disturbios comenzaron al llegar estos pseudohumanos al lugar donde se concentraba una gran cantidad de la población catalana acampando en demanda de una Democracia Real.
De este hecho podemos sacar múltiples conclusiones:
- Para empezar, el simple hecho de "desalojar" un espacio público, supone privatizar ese espacio, pues si no, lo "público" es de todos, y cada uno ocupaba su parte.
- La manera de hacerlo, totalmente violenta contra una población que protesta pacíficamente, y que se ha manifestado como pacifista desde el primer día, supone ya no brutalidad policial, sino brutalidad estatal, pues es el Estado quien ha dado la orden de desalojar violentamente.
- El hecho de que las Fuerzas "de Seguridad" (si se les puede llamar así), ataquen a la población civil que protesta pacíficamente por el simple hecho de ser una orden, demuestra la impersonalidad y la irracionalidad con que actúan a menudo aquellos que dicen "Servir y proteger".
- Evidentemente, no podemos culpar a todas las Fuerzas por esto. Sin embargo, sí podemos culparlas por otra cosa, y es que ante un ataque a la ciudadanía como ha sido tal desalojo, que no haya habido Policía o Guardia Civil que haya acudido en ayuda de quien se supone que protege es una falta al deber que como tales tienen.
- Por último, la reflexión última a la que se llega es: ¿Realmente necesitamos Fuerzas de Seguridad? ¿Y del Orden? ¿De qué Orden? Si el orden que se había establecido en la Plaza de Cataluña se lo han cargado aquellos que decían protegerlo. Tanto unos como otros, son los mismos perros con distinto collar. El ser humano no necesita que nadie le controle para vivir pacíficamente y en comunidad, como se ha demostrado en Sol, Valencia y demás acampadas.
Quienes mandan a estos perros son quienes sí necesitan protegerse de una población que empieza a despertar, y que quiere recuperar el poder. Los políticos tiene miedo. Y han sacado sus perros a pasear.

viernes, 6 de mayo de 2011

Nada

Cosas extrañas rondan por mi mente. Este escrito no es nada, y, a la vez, es algo. No tiene ninguna razón de ser, puesto que no hay ninguna intención de informar de nada, y sin embargo es. Simplemente, se ha abierto el blog, y he escrito. Sin razón alguna. Con toda seguridad este será el peor texto que haya escrito en mi vida, y sin embargo, conforme lo escribo me gusta. Me gusta jugar con la metalingüística, escribir porque sí lo primero que me ronda la cabeza, y sonreír interiormente por el juego lingüístico que se forma. Y para tí, lector, no hay nada, puesto que este texto no contiene información relevante alguna. Ni siquiera contiene información. Tanto tú como yo sabemos que estamos perdiendo el tiempo, tú por leerlo, y yo por escribirlo. posiblemente yo tarde más, puesto que tendré que configurar la página. Sin embargo tú le darás más vueltas intentando buscar un sentido oculto que no tiene, es, simplemente, escribir por escribir, pensar por pensar, teclear por teclear. Abstraerse del mundo material en el que vivimos, aunque sea simplemente para nada. Disfruta de estos minutos de despreocupaciones. Y hasta aquí compartimos el mismo camino a ninguna parte, gracias por tomarte el tiempo de leer semejante estupidez, fruto de una noche insulsa, y buenas noches / días / tardes.

martes, 3 de mayo de 2011

Cuando la justicia se llama venganza

Asistimos recientemente al anuncio de la muerte de Bin Laden. Perdón, no a la muerte, al asesinato, a manos de EEUU, de Osama Bin Laden. Un asesinato reconocido por el propio Barack Obama, que dice "haberse hecho justicia", que ha dado paso a una euforia desmedida en el territorio norteamericano, donde estos días hemos podido ver ondear banderas norteamericanas y demás muestras claras de patriotismo enfermizo.

El problema reside en que esta euforia es debida a un "ajusticiamiento", al asesinato de un asesino, y por tanto, lo que podría haber sido justicia, se ha transformado en venganza. La lucha contra el terrorismo se ha convertido hoy en terrorismo de Estado, y EEUU se ha hecho eco de la frase "El fin justifica los medios". Podríamos recordar, ya que hablamos de refranes y frases hechas, esa mítica frase de Mahatma Gandhi, "Ojo por ojo y todo el mundo quedará ciego". Pero EEUU se olvidó de ella al dar la orden de asesinar a Bin Laden, y con ello, al poner a todo un Estado al nivel de un solo hombre. La bestia norteamericana se ha abalanzado contra el ratón que se escondía en las calles de Afganistán, y aquellos que un día produjeron admiración por sus logros y avances, hoy producen vergüenza y rechazo por parte de la ciudadanía mundial.

Matar nunca es la solución, ni siquiera con un asesino. Y ya que la orden del comando estadounidense era matar y no capturar, se ha perdido la oportunidad de hacer justicia, volviendo, una vez más, a cerrar el círculo vicioso de la venganza. Aquellos llorosos cristianos norteamericanos que claman por acceder al cielo, han de saber que al apoyar la acción de su Gobierno, se han ganado el infierno por la eternidad, así que yo, como ateo,  he de decirles "Welcome to hell".

viernes, 15 de abril de 2011

Censurado

Van ya unas semanas en las que a diario leo los movimientos que realiza nuestra Ministra de Incultura, González Sinde, en pos de los derechos de los autores y la propiedad intelectual. Pero hay un límite que no debe cruzar, y desde mi punto de vista, lo ha cruzado. Lo último que he leído hace escasamente unos minutos es que pretende atacar al grande de Internet, pretende eliminar el acceso a Google desde dominios españoles si este no retira los enlaces a páginas de descargas y demás.

Comenzaron poniendo un cánon ya de por sí ilegal, recaudaron un dinero que no piensan devolver a pesar de que un juez dictaminó que ese dinero era ilegítimo, y pretende impedir el acceso a determinadas páginas de Internet por sus contenidos. 

A pesar de que numerosos estudios demuestran que las descargas NO AFECTAN al desarrollo de las compañías cuyos productos son subidos a Internet, la Ministra se empeña en censurar las webs que los alojan, impidiendo por tanto el acceso a las mismas y a la CULTURA que nos pudiera llegar. No está desempeñando su función, que debiera ser el fomentar la cultura, sino que está actuando como un policía de Internet, es decir, prohibiendo aquello que no es "correcto". Y no sólo eso,  se empeña en seguir con su absurda cruzada contra la piratería, cuando podría usar sus dotes "censurísticas" para no sé, bloquear quizá otro tipo de páginas que SÍ atentan contra la cultura y la población, como las páginas de extrema derecha, las de pornografía infantil y demás carnaza virtual.

Pero no, seguirá encabezonada en impedir que veamos una puta película de los años 30 que no van a emitir en la vida y que ya está descatalogada, por sus huevos.

Nótese que mi enfado es tal que me he permitido una serie de mayúsculas e improperios para intensificar la tonalidad que quiero darle a semejante estupidez.

martes, 29 de marzo de 2011

La New Wave de la ortografía en Internet

¿Recuerda alguien cómo fueron los inicios del chat en nuestro país (aunque se puede generalizar al mundo entero)?
Los usuarios hacían uso del "idioma" SMS para escribir "d sta manra", dando lugar a que un sector de la población se quejara de que el chat estaba acabando con la ortografía. Si lo pensamos detenidamente, en el caso del SMS, estaba justificado: las letras costaban (y cuestan) dinero, así que hay que optimizar su uso, consiguiendo que llegue el mensaje con el mínimo número de letras posibles. Para el SMS vale. Pero no para el chat, e Internet en general, donde hablar comunicarse es gratis. He de admitir que yo también participé en ese tipo de escritura cuando comencé a usar el chat, y por ello me disculpo. Y disculparía también a las personas de edades comprendidas entre los 12 y los 15 años, pues es normal el probar cosas diferentes, incluso en la lengua. Pero los que a sus 18 años siguen "avland asin", lo siento, no.
Aunque este sector suele usar como justificación que "es para hablar comunicarse más rápido", he de decir que no, que hemos llegado a un punto en el que hay quien escribe mal porque sí, como la gran mayoría de los apodados "canis" o "chonis" (para mujeres). Estos usan un lenguaje del estilo "pAraHh lAh premaHhh, Te qUieRohhH mu$hOo". 
Nada más que añadir.
Por suerte, hace pocos años (uno o dos) comenzó a extenderse en la red una nueva ola que combatía este modo de usar la lengua, donde se ridiculizaba a quien escribía mal a propósito, o a quien se las daba de culto y cometía errores imperdonables (esto ya en un ámbito más cultural que lingüístico). Esta New Wave de carácter lingüístico-cultural perdura en nuestros días, y no hay más que ver la página http://www.vistoenfb.com/ para comprobarlo.
La única pega que tiene esta nueva ola es la actitud de algunos de sus defensores más extremistas, que están al acecho de cualquier error, por mínimo que sea, para echarlo en cara y aplastar al que lo ha cometido. Esperemos que en poco tiempo estas personas suavicen su actitud, y defiendan de una manera más racional el buen uso de la lengua.

domingo, 6 de marzo de 2011

En el mes de la cosecha

De la cosecha de notas, porque, queridos lectores, estamos en el mes de los exámenes, de las noches sin dormir, del estrés hasta altas horas de la madrugada, de los madrugones por las mañanas y de los colapsos mentales.

Y yo, en uno de mis (ahora escasos) minutos de relax y tiempo libre, me pregunto: ¿para qué?

El sistema educativo español es una clara muestra de cómo NO se debe educar: los profesores tienen un material didáctico, los famosos "libros del profesor", y su trabajo les exige que al finalizar el año escolar el libro de texto haya sido explicado entero, por lo que muchas veces, como no les da tiempo a acabar de explicar el temario, o bien se pulen cinco páginas en dos minutos, o bien directamente deciden que el alumno se las lea en casa y pregunte dudas. Esto es como decirle a un mecánico: "Quiero mi coche en dos horas", y que el mecánico se salte las comprobaciones o bien se deje tornillos sin apretar. En ambos casos el resultado es el mismo: fracaso. Fracasan los alumnos que intentan retener todo el temario para pasar la prueba de nivel, y fracasan los profesores que deciden hacer una única prueba de nivel de cinco temas en vez de cinco pruebas de a tema.

Y esto sucede porque el objetivo con el que antiguamente se fundaban instituciones educativas era enseñar y aprender, al margen de las cifras de fracaso escolar. Qué más daba que Juanito no supiera analizar una oración, ¡Juanito conocía las causas de la Revolución Francesa! Y ese conocimiento le iba a servir para vaticinar la llegada de Franco al poder.

Ahora no, a día de hoy Juanito sabe que "casa" es un sustantivo, que puede funcionar como complemento directo, pero, por desgracia, no sabe lo que es el esperpento. Tampoco sabe leer, lo que ha estado haciendo hasta ahora, ha sido memorizar para pasar una prueba y ya.

Con esto quiero decir que la educación debería volver a sus cauces originales, dar conocimientos a los alumnos de nuevo, y no implantar (más) leyes absurdas como que el mínimo de nota que se puede sacar es "1", como medida contra el fracaso escolar. Ya puestos, subámosla a un 5, y permitamos a los alumnos que saquen los libros en medio de los exámenes.

Y por favor, enseñad a los maestros la propuesta educativa platónica, de verdad, nos vendrá bien a todos. A mi yo de estudiante, y a mi futuro yo de adulto.

viernes, 11 de febrero de 2011

El día del querer

Y el lunes llega ese día tan bonito para unos, tan estesante para otros, y tan provechoso para un pequeño sector, que sin embargo, es el que rige el mundo. Sí, me refiero a los mercados, que el día de San Valentín (y no el día, sino el margen de dos semanas que da), harán una buena caja, aumentarán los precios, las horas  que trabajarán los empleados (¡hay que aprovechar el tirón que da esta fecha!), y como siempre, sacarán tajada los de siempre, aquellos que ya de por sí son adinerados (cuanto más tienen, más quieren).

La pregunta que yo me hago es: ¿Realmente es necesario montar toda esa parafernalia de corazones, dulces, viajes románticos etc, para, supuestamente, demostrar que se quiere a alguien, un sólo día? ¿Soy el único que piensa que un día no compensa otros 364? Que me llamen loco, extremista, o radical, pero esto, que no discuto que empezara como una fecha para demostrar amor, se ha venido convirtiendo en un carnaval donde los que ganan son los mercados, es una buena inyección de capitalismo directo. Y sí, evidentemente, las parejitas románticas (todas, en realidad, he de admitir que incluso a mí me gustaría que me pasara), pasarán un día especial, pero a la vez que especial, superficial y artificial.

¿En qué me baso para decir esto? En que aunque sea un día que al igual que el cumpleaños, recordarán siempre, no es realmente un acto voluntario por parte de la pareja, no han buscado un día para hacer algo especial por sí mismos, sino que les ha sido impuesto una especie de "Día Oficial de hacer Regalos", en el que para bien o para mal, se sienten coaccionados a preparar algo diferente a lo habitual. Y esto me lleva al siguiente punto, puesto que cuando he dicho "preparar", realmente quería decir "adquirir", pues o bien sea un viaje, o bien sea un pequeño peluche, da igual, no es algo que haya sido hecho por alguna de las partes de la pareja, es decir no ha sido "preparado" realmente, no ha habido esfuerzo alguno en conseguirlo, se ha intercambiado por dinero. Es a esto a lo que me refería también cuando al final del párrafo anterior decía que era "artificial".

Por ello, y para no dejar a nadie en el mar de confusión que es posible haya sembrado en su subconsciente (es posible que algún tortolito se sienta mal con su regalo artificial tras leer esto), propongo una alternativa, bastante más radical y costosa, pero también bastante más real y, desde mi punto de vista, adecuada, y es el no reducir un año de amor a un sólo día, si no al contrario, expandir ese amor a lo largo del año, cualquier momento es adecuado para hacer un regalo, un regalo de verdad, un dibujo, una poesía, un alimento (hecho por tí, por supuesto), ¡lo que sea!, pero que sea un verdadero regalo.

domingo, 23 de enero de 2011

Desinformación

A lo largo de estos últimos años, hemos sido testigos de cómo la sociedad de la “información” ha pasado a llamarse la sociedad del “entretenimiento”. Los medios de comunicación ya no comunican, entretienen, divierten al usuario de los mismos.

            Y no es tan raro. Hace ya mucho tiempo que se luchó por una sociedad informada y culturizada. Demasiado tiempo, tanto, que ahora se invierte el proceso. Ahora la información es secundaria, lo importante es atraer la atención, hacer que el espectador, lector u oyente haga uso de los medios de comunicación. Ya no manda la información, ahora mandan las audiencias, el capital, el sacar el mayor provecho al medio, independientemente de su coste moral. Y como es evidente, la información, el conocimiento, es poder, y el poder no lo puede tener todo el mundo. El poder ha de recaer en una minoría para que esta pueda gobernar a su antojo y manipular a las grandes masas, que, cuanta menos información reciben, más culturizados e insertados en la sociedad creen estar. Es por ello que las antiguas celebridades como (en el caso de España) Alfredo Landa o Fernán Gómez, se ven ahora sustituidos por Belén Esteban o Jesús Vázquez. En la actualidad, lo que la gente quiere es sentirse mejor consigo misma, y para ello, se recurre a programas o revistas de tintes rosados donde la poca dignidad que quedaba en los medios de comunicación desaparece. Incluso en el caso de los “desinformativos” o en algunos artículos periodísticos vemos información sesgada, medias verdades, e incluso mentiras maquilladas. Y sin embargo, un ciudadano medio, cree que con esa dosis diaria, o incluso semanal de información es consciente de lo que acontece en el mundo, y forma en su cabeza una opinión al respecto. Opinión, lógicamente, que tiene una valía mínima, pues la información que perjudica a la postura de un medio de información en la mayoría de los casos se omite, o simplemente se nombra de pasada.

            Y no es necesario llegar a estas conclusiones mediante el razonamiento, basta con salir a la calle y ver cómo se mueve el mundo: Belén Esteban, la “Princesa del Pueblo”, en un momento de lucidez dijo que la Edad Media se dividía en Paleolítico y Neolítico. Después, ante la pregunta de “¿Qué te pareció la Revolución Industrial?” contestó “Como no me ha tocado, me importa tres mierdas”. Sí, cuando mañana un alumno diga en clase que la Revolución Francesa le importa poco porque no ha tenido que pasar por ella, no es a él a quien hay que mirar mal, ni siquiera a aquellas personas públicas que exponen su (en el caso de Belén Esteban) vergonzante vida a todo aquél que quiera informarse por medio de estos genios, sino a nosotros mismos, por permitir que los medios de comunicación se degraden tanto.

            Y mientras yo escribo estas líneas, en algún lugar un hombre está leyendo el periódico de información manipulada mientras que su hijo ve “Sálvame” y recoge los dogmas de la nueva fe popular.


miércoles, 19 de enero de 2011

Poderoso caballero es Don Dinero

Estamos en crisis. Tanto económica, como política y social. O al menos con esa excusa rebajan el sueldo de los trabajadores. Pero hoy el Senado, bajo la bandera de la multilingüística ha gastado 12000 € en traductores, para poder escuchar los discursos en cualquiera de las lenguas cooficiales. Se hace patente, que mientras al ciudadano medio se le pide que se adapte a los nuevos cambios para poder entre todos superar esta crisis que está durando ya años, sus señorías han preferido adaptar a los demás al sonido que sus oídos prefieren percibir. Y de hecho no es raro. Es más, no es la primera vez que se toman medidas absurdas. Recordemos la aún reciente ley Antitabaco, que ahora hace que se persiga a los fumadores como terroristas (e incluso alguno habrá que así los califique). Pero recordemos, esto es España, aquí la gente no se levanta de la silla del ordenador, ya sea porque se tiene mucho trabajo (los que trabajan, trabajan mucho, los demás no trabajan), o por simple gandulería, pues aunque quieren cerrar webs que sin ánimo de lucro exhiben vídeos online, que han ayudado a que no nos enfondemos en un agujero cultural, nosotros, seguiremos viéndo todo en los des-informativos de la noche, y puede que alguien haga algún comentario sobre cómo se podría conseguir parar esta ley absurda, pero nada más.

Al fin y al cabo, el dinero es más importante que tus valores.

Tiemblo.

Tengo un poquito de ansiedad y por eso me apetece hablar contigo, para que me distraigas y me mimes y me tranquilice. Pero hace tiempo...