La enseñanza bilingüe consiste en realizar el proceso educativo en dos idiomas. Esta es una práctica que está amaneciendo aún en las instituciones educativas de la sociedad española, pero que en otras partes del mundo es totalmente normal.
La enseñanza bilingüe es, ante todo, una expresión de multiculturalidad, pues aquella persona que sea capaz de hablar dos (o incluso tres) idiomas con total soltura podrá desenvolverse mejor en situaciones que requieran el uso de una lengua extranjera. Además, una sociedad bilingüe se beneficiaría de unas relaciones internacionales mejores que las de otras sociedades no bilingües. En cuanto al ámbito comercial, las relaciones entre el proveedor internacional y el comerciante nacional nos permitiría acceder a productos y enseres nuevos, pues la barrera de la lengua sería eliminada. Si hablamos ahora del campo de la investigación, el bilingüismo facilitaría la compenetración y el intercambio de información entre dos o más entidades internacionales que trabajen en un mismo proyecto.
Por otra parte, el bilingüismo es una práctica que se ha de llevar desde el inicio de la etapa educativa, pues iniciar un bilingüismo a mitad lo único que ocasionaría sería, por una parte, una bajada importante de aprendizaje por parte de los estudiantes (pues si no entienden el idioma, es imposible que aprendan), y como consecuencia de esto, un rechazo al bilingüismo, pues sería la causa de que no aprendieran. Ahora, llevando este bilingüismo al extremo, es decir, aplicándolo a todo el globo terráqueo (cosa poco probable, por no decir casi imposible), ¿no crearía el bilingüismo, con el tiempo, un nuevo idioma, o quizá incluso, desbancar algún que otro idioma o dialecto? Es solo una hipótesis, pero si se diera el caso, no sería de extrañar que, como se ha intentado en el pasado, se intentara crear un idioma adecuándolo al uso de la población (recordemos el caso del esperanto), y si esto llegara a ocurrir, la desaparición de otras lenguas o dialectos sería una consecuencia bastante probable, pues es lo que ha ocurrido con lenguas muertas como el latín.
En conclusión, el bilingüismo es, ante todo, un fenómeno sociocultural que se debe potenciar al comenzar la etapa educativa, pero protegiendo y siendo conscientes de que dialectos y otras lenguas menos usadas siguen estando presentes en nuestra sociedad.