martes, 29 de marzo de 2011

La New Wave de la ortografía en Internet

¿Recuerda alguien cómo fueron los inicios del chat en nuestro país (aunque se puede generalizar al mundo entero)?
Los usuarios hacían uso del "idioma" SMS para escribir "d sta manra", dando lugar a que un sector de la población se quejara de que el chat estaba acabando con la ortografía. Si lo pensamos detenidamente, en el caso del SMS, estaba justificado: las letras costaban (y cuestan) dinero, así que hay que optimizar su uso, consiguiendo que llegue el mensaje con el mínimo número de letras posibles. Para el SMS vale. Pero no para el chat, e Internet en general, donde hablar comunicarse es gratis. He de admitir que yo también participé en ese tipo de escritura cuando comencé a usar el chat, y por ello me disculpo. Y disculparía también a las personas de edades comprendidas entre los 12 y los 15 años, pues es normal el probar cosas diferentes, incluso en la lengua. Pero los que a sus 18 años siguen "avland asin", lo siento, no.
Aunque este sector suele usar como justificación que "es para hablar comunicarse más rápido", he de decir que no, que hemos llegado a un punto en el que hay quien escribe mal porque sí, como la gran mayoría de los apodados "canis" o "chonis" (para mujeres). Estos usan un lenguaje del estilo "pAraHh lAh premaHhh, Te qUieRohhH mu$hOo". 
Nada más que añadir.
Por suerte, hace pocos años (uno o dos) comenzó a extenderse en la red una nueva ola que combatía este modo de usar la lengua, donde se ridiculizaba a quien escribía mal a propósito, o a quien se las daba de culto y cometía errores imperdonables (esto ya en un ámbito más cultural que lingüístico). Esta New Wave de carácter lingüístico-cultural perdura en nuestros días, y no hay más que ver la página http://www.vistoenfb.com/ para comprobarlo.
La única pega que tiene esta nueva ola es la actitud de algunos de sus defensores más extremistas, que están al acecho de cualquier error, por mínimo que sea, para echarlo en cara y aplastar al que lo ha cometido. Esperemos que en poco tiempo estas personas suavicen su actitud, y defiendan de una manera más racional el buen uso de la lengua.

domingo, 6 de marzo de 2011

En el mes de la cosecha

De la cosecha de notas, porque, queridos lectores, estamos en el mes de los exámenes, de las noches sin dormir, del estrés hasta altas horas de la madrugada, de los madrugones por las mañanas y de los colapsos mentales.

Y yo, en uno de mis (ahora escasos) minutos de relax y tiempo libre, me pregunto: ¿para qué?

El sistema educativo español es una clara muestra de cómo NO se debe educar: los profesores tienen un material didáctico, los famosos "libros del profesor", y su trabajo les exige que al finalizar el año escolar el libro de texto haya sido explicado entero, por lo que muchas veces, como no les da tiempo a acabar de explicar el temario, o bien se pulen cinco páginas en dos minutos, o bien directamente deciden que el alumno se las lea en casa y pregunte dudas. Esto es como decirle a un mecánico: "Quiero mi coche en dos horas", y que el mecánico se salte las comprobaciones o bien se deje tornillos sin apretar. En ambos casos el resultado es el mismo: fracaso. Fracasan los alumnos que intentan retener todo el temario para pasar la prueba de nivel, y fracasan los profesores que deciden hacer una única prueba de nivel de cinco temas en vez de cinco pruebas de a tema.

Y esto sucede porque el objetivo con el que antiguamente se fundaban instituciones educativas era enseñar y aprender, al margen de las cifras de fracaso escolar. Qué más daba que Juanito no supiera analizar una oración, ¡Juanito conocía las causas de la Revolución Francesa! Y ese conocimiento le iba a servir para vaticinar la llegada de Franco al poder.

Ahora no, a día de hoy Juanito sabe que "casa" es un sustantivo, que puede funcionar como complemento directo, pero, por desgracia, no sabe lo que es el esperpento. Tampoco sabe leer, lo que ha estado haciendo hasta ahora, ha sido memorizar para pasar una prueba y ya.

Con esto quiero decir que la educación debería volver a sus cauces originales, dar conocimientos a los alumnos de nuevo, y no implantar (más) leyes absurdas como que el mínimo de nota que se puede sacar es "1", como medida contra el fracaso escolar. Ya puestos, subámosla a un 5, y permitamos a los alumnos que saquen los libros en medio de los exámenes.

Y por favor, enseñad a los maestros la propuesta educativa platónica, de verdad, nos vendrá bien a todos. A mi yo de estudiante, y a mi futuro yo de adulto.

Tiemblo.

Tengo un poquito de ansiedad y por eso me apetece hablar contigo, para que me distraigas y me mimes y me tranquilice. Pero hace tiempo...