miércoles, 26 de octubre de 2011
¿Y donde ven la cultura?
Bueno, con este titulo, me refiero a toda esa gente que dice que las corridas de toros son cultura. Eso yo siempre lo he visto como un maltrato animal y por si hay alguna duda, el concepto de maltrato animal abarca todas aquellas acciones de crueldad y de violencia infringidas por el hombre a otros animales con ensañamiento y de manera injustificada, y que generan un gran rechazo social. Sin embargo este concepto, que puede ser entendido como crueldad animal, comparte espacio con comportamientos que podrían ser entendidos como trato inadecuado de los animales y que producen menor condena en la sociedad. Así en el artículo 3 de la DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS DE LOS ANIMALES dice: "Ningún animal será sometido a malos tratos ni actos de crueldad. Si es necesaria la muerte de un animal, ésta debe ser instantánea, indolora y no generadora de angustia." Y a toda esa gente que se queja de que le han quitado toda esa cultura y arte, los tendrían que meter en una plaza a luchar cuerpo a cuerpo contra un toro, a ver quien tiene mas fuera y poder, sí el toro o esa gente. Y así es lo que pienso yo.
martes, 25 de octubre de 2011
Por qué soy anarquista 2: Moralidad
Siguiendo con lo último del primer post de esta serie, ahora voy a tratar el tema de la moralidad. Este es un punto peligroso, pues la educación de cada cual va a influir mucho en cómo reaccionará a las diversas situaciones de la vida, juzgando mayoritariamente sus acciones como buenas, o al menos, sabiendo realizar "bien" o "mal" según interese.
Desde luego, hay una idea generalizada sobre el bien; ayudar a los demás, compartir a ser posible, convivir con el entorno etc. Pero fuera de esa vaga generalidad, que hasta los malos más malos (ya estamos categorizando) respetan, hay que empezar a matizar poco a poco todos estos aspectos. Puesto que una cosa es pensar en el bien individual, en el dinero que necesito o el coche que quiero, otra cosa es pensar en el bien comunitario, lo que quiero para los míos, y por último, el bien general, el más difícil, lo que quiero para todo el mundo, sin distinción. A los que piensan en lo primero se les llama egoístas, y a los que piensan en lo último, entregados.
Cualquiera pensaría que hay que ir ascendiendo poco a poco, consiguiendo primero el individual, con esas ganancias pasar al bien comunitario, y con ayuda de esa comunidad, pasar a realizar el bien común. Error. Si empiezas a pensar primero en tí mismo, aun con el fin de ayudar a todo el mundo al final, lo estás haciendo mal. Como dicen mis profesores de la facultad, "Hay que llevarlo todo a la vez". En caso contrario es imposible consigas llegar a ayudar a nadie, pues ¿quién va a querer ayuda de aquél que sólo ha pensado en sí mismo? Hay que dejar el coche, comprarse una bici, y con el dinero que te ahorras, lo donas a alguna ONG y participas en las actividades culturales de tu comunidad. Poco a poco, es posible ir consiguiendo objetivos más ambiciosos.
Pero volvamos al tema. Generalmente, se podría decir que el bien consiste en ayudar DESINTERESADAMENTE a cualquier persona que requiera ayuda, sin importar quién. Cualquier tipo de discriminación ya sería un punto negativo en este terreno. Por contra, el mal podría considerarse no pensar en los demás o actuar perjudicándoles (evidentemente, hay grados en todo esto, no es todo blanco o negro). He de hacer un stop en este momento, y detallar dos cosas que hemos dicho de pasada: No es totalmente negativo ayudar a alguien con algún motivo, para conseguir algo, realmente, mientras se ayude, los motivos no importan, pero no se podría calificar ese acto de "bueno" o de "totalmente bueno", pues habría ahí el motivo oculto negativo (aunque tampoco hay que echar a nadie a la hoguera por ello). Por otro lado, cuando decimos que un acto es malo, no es tan grave el hecho de no pensar en los demás (sería egoísmo), como hacerlo con la intención de perjudicar a los demás (sería ser un hijo de puta, hablando claro y rápido).
Sabiendo ya más o menos lo que sería bueno o malo, hay que distinguir quién es bueno o malo (según este criterio, no oficial ni por supuesto válido en todos los casos). Aquél que realiza buenas acciones siendo consciente, se podría definir como "buena persona". Aquél que realiza buenas acciones sin saberlo, un día se va a encontrar con que la gente tiene una imagen de él que no se esperaba (se va a llevar una alegría). El que realiza buenas y malas acciones, a partes "iguales", es un ser humano. Es la persona que conocemos normalmente, abunda en esta sociedad, unas veces mira por tí, y otras por sí. Luego está el pobre infeliz que realiza malas acciones sin saberlo. Este se llevará un susto algún día, el pobre. Y por último, el cabrón que realiza malas acciones, lo sabe, y sigue en ello, este tío suele ser rico y llevar trajes (da igual, irá al infierno). A este es al que hay que combatir, pues es el más egoísta y el peor de todos. Repito lo antes dicho: ni todo es blanco o negro, ni es una clasificación especializada o rigurosa, es lo más básico, asequible a cualquier mente humana.
Dicho esto, que cada cual empiece a juzgar sus acciones, y una vez hecho esto, y comprobado que todo está en orden, puede empezar a juzgar (si le place) a los demás. Pero en silencio, que no se enteren que se enfadarán.
sábado, 22 de octubre de 2011
Por qué soy anarquista 1: Bases
La razón de que escriba este post (y los que vendrán a continuación) es dar una idea de cuál es mi forma de pensar y las razones por las cuales pienso de esa manera, de forma que cualquier persona que no coincida con algún aspecto pueda preguntar o discutir la razón de mi pensamiento. Además, imagino que a más de uno le cambiará la manera de ver las cosas tal y como va el mundo. Comencemos:
Para empezar, he de decir que me declaro de ideología anarquista, es decir, opino que si no somos capaces de gobernarnos nosotros mismos, nadie puede gobernar a otros, y si somos capaces de autogobernarnos, ¿para qué necesitamos que lo hagan otros? Esta se podría decir que es la idea base de la que parte todo lo demás, pues al autogobernarse cada persona, cada cual ejerce su libertad como le plazca. Pero cuidado, aquí hay que matizar que la libertad individual de una persona acaba donde empieza la de otra, es decir, se puede ejercer la libertad siempre y cuando no se dañe la libertad de otro ser vivo. Aquí quiero hacer un inciso, y destacar que no he dicho "ser humano", sino "ser vivo". Todo ser que albergue vida, por muy distinto que sea del aspecto antropológico al que estamos acostumbrados, tiene derecho a la vida y a la libertad.
Por otro lado, como seres humanos imperfectos, no podemos juzgar al resto de seres por sus diferencias con el modelo estándar humano, por lo que tanto planta como animal, como caucásico, como negro o como asiático, no deben ser discriminados por su aspecto superficial, pues la percepción es subjetiva. Han de ser juzgados por sus ideas y hechos, y tampoco hay posibilidad de hacer un juicio moral con el que esté de acuerdo toda la población; cada cual tiene unos gustos e ideas que se respetan y han de ser respetadas siempre y cuando no violen la libertad de los demás.
Ahora mismo estoy un poco cansado, seguiré en otro momento con el tema de la moralidad.
martes, 11 de octubre de 2011
Niños, niños, ¿futuro? ¿FUTURO?
Creo que el título de la entrada deja bien claro de qué va a tratar este post. EN efecto, tras la gran cantidad de recortes en educación que ha realizado el sastre/lastre del país, ¿qué va a ser del futuro de los ahora estudiantes primerizos?
Como imagino que sabréis, la cosa está mal. Muy mal. Jodidamente mal. Cada día es más difícil acceder a un trabajo, pues escasean, por lo que para conseguir uno piden una mayor cualificación, y para conseguirla, es necesario una serie de títulos académicos que se imparten en escuelas, institutos y universidades. Vayamos por partes:
Se empieza en la escuela o colegio, donde te enseñan actividades y conocimientos básicos que aumentan en gran medida tu grado de cultura. En este sector se empieza a notar ya la falta de presupuesto y profesional docente, pues el Gobierno ha rebajado o incluso suprimido las ayudas a estos centros en algunas zonas, con la consecuencia de encontrarse niños de 4 ó 5 años cruzando calles para poder ir del colegio al comedor (para después volver por el mismo camino), o la supresión de algunas actividades extraescolares.
Cuando pasas de etapa, y te sientes ya "un mayor" (no lo eres, pero para simularlo fumas en el baño con los de 4º de ESO), llegas al instituto, el sector donde han hecho el mayor destroce de todos. Aquí, en este momento, en el momento más importante del aprendizaje (desde mi punto de vista) se han cargado de todo; profesores, actividades extraescolares, colegios a mitad construir o remodelar, peores horarios para los susodichos... Han hecho una escabechina digna de mención. Decía que este es el punto clave para el estudiante, y lo justificaré: Mientras que en el colegio te dan información básica, y en las universidades y módulos te especializan en algo (yo diría mejor "te clasifican"), el instituto es la etapa más rica en conocimientos, ya no a nivel cultural sino también moral. Es en esta etapa cuando el niño pasa a adulto, se comienza a formar su personalidad, a interesarse en "sus cosas" y a investigar por su cuenta. Empieza a recibir información de todos los lados, pero ya no de una forma pasiva como en el colegio, sino de una forma activa, analizando cada conocimiento, y almacenándolo con una dosis de subjetividad y razonamiento. Y aquí, donde se supone entran los profesores para guiar al alumno en la búsqueda de un buen criterio, es donde nos ha fallado el juego. Si no hay dinero para profesores, los que quedan tienen que hacer más horas, superpoblando las clases, y por tanto, haciendo más difícil la tutoría personalizada de cada estudiante. Parece un dominó que se ha caído, simplemente han golpeado la primera pieza y todo lo demás ha ido detrás. No lo creo así. Lo que han conseguido con estos recortes es limitar el aprendizaje de las generaciones futuras, y, con ello, ya tienen mansos corderitos incultos para futuros gobiernos. Sí, suena a delirio mental mío, es posible. De hecho, espero que lo sea, si no... estamos jodidos. Si impedimos que los estudiantes aprendan a formarse un buen criterio, y les impedimos el acceso a la cultura, retrocederemos varias décadas en la historia. No lo permitamos.
Debería hablar ahora de la Universidad, pero ese ya es otro cuento, y hoy no toca contarlo. Hoy lo que toca, es salir a la calle a exigir que la educación pública siga siendo pública, y con una calidad de enseñanza excelente. Porque no sé vosotros, pero a mí no me apetece que en treinta años volvamos al viejo orden estamental, o que a mis ochenta años me opere un incompetente mental. Y sobretodo, no me apetece que mis hijos me pregunten por qué no todo el mundo puede estudiar. Porque no podré explicarles que hubo una oportunidad de parar las privatizaciones, y se desaprovechó.
Buenas noches, y espero que no se os indigeste la lectura, creo que me he ido un poco de lo que pretendía explicar pero bueno, ya volverá a salir otro día.
sábado, 8 de octubre de 2011
Orgullo nacional
Desde siempre me ha intrigado eso que la gente llama orgullo, y que me da bastante miedo. Porque el orgullo nunca viene solo, y en la mayoría de los casos, suele ser malsano. Y con esto me refiero al orgullo irracional, que a día de hoy brota por doquier. Una pequeña reflexión sobre el orgullo nos dirá por qué.
El más cercano orgullo es el llamado orgullo nacional, es decir, estar orgulloso de haber nacido en determinado lugar. Traducido a otras palabras, estar orgulloso de que el azar haya querido que nazcas en un lugar específico. Bien, ¿qué tipo de orgullo es ese? ¿Cómo puedes estar orgulloso de algo que es ajeno a tí? Podrías estar orgulloso de haber ganado una carrera, de haberte sacado un título, o incluso de los macarrones para comer, que te han salido estupendos. Pero estar orgulloso de algo en lo que no has participado ni directa ni indirectamente, perdonadme, es una sandez. Estar orgulloso de ser español, como se repite desde la fiebre del Mundial, es una gilipollez. España, un país en crisis, con una tasa de paro escalofriante y un sistema educativo de capa caída... ¿cuál es tu orgullo? Tampoco hay que avergonzarse, nacer en España ha sido cosa del azar. Lo mismo se traduce a otros países como EEUU (¿orgulloso de nacer en el país que condena a menores a pena de muerte, o cuya población es la más obesa del mundo?).
Y lo del Mundial me sirve para dar entrada a otra parte del orgullo, es decir, ¿orgulloso de tu Selección? ¿Acaso has hecho algo para sentirte orgulloso? ¿Has entrenado al equipo, le has donado equipamientos o has hecho algo que no sea ver en la tele el partido (porque te gusta el deporte en concreto, si jugara Lituania lo verías igual)?
Naahh, todo ese orgullo que se derrocha en el deporte debería darse en otros aspectos de la vida. A mí por ejemplo, me enorgullece ver cómo un proyecto en el que llevo trabajando mucho tiempo, por fin da sus frutos, o como mis consejos ayudan a que alguien sea feliz. Yo no me enorgullezco de haber nacido en el mismo pedazo de tierra que un triunfador, me enorgulleceré cuando haya alcanzado a ese triunfador.
Vuelta al trabajo
Tras unas interesantes vacaciones y un mes de Universidad, vuelvo a escribir mis delirios y/o disconformidades con esta sociedad en el blog. Hola a todos de nuevo.
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