Volví
a la habitación
donde pasó todo,
y me sentí mejor.
Estabas allí,
mirándome así,
con los ojitos grandes,
sonrisa feliz.
Te quise abrazar,
escuchar tu voz,
sentir que me querías
como solías hacerlo.
Sé que está todo en mi interior,
que nada es cierto,
que he creado una ilusión,
que todo ha muerto.
Coges mi mano sin pensar
y tiras de mí hacia la azotea.
La vida se despierta por el este
y tiñe el cielo de turquesa.
Te sientas al borde del precipicio
y yo me quedo en pie.
Me miras sin decir palabra,
y se me escapa una lágrima
sin querer.
Me dices que ya lloraré mañana,
que este amanecer me lo regalas.
Explotan las emociones con estas rimas,
la sonrisa que se dibujó en tu cara
cuando te regalé Polina.
Y ahora de nuevo tumbado en el suelo
va siendo hora de despedirnos al fin,
sueltas mi mano aunque no quiero dejarte ir.
Sonríes y me pides que no llore por dentro,
mientras se va difuminando tu recuerdo.
a la habitación
donde pasó todo,
y me sentí mejor.
Estabas allí,
mirándome así,
con los ojitos grandes,
sonrisa feliz.
Te quise abrazar,
escuchar tu voz,
sentir que me querías
como solías hacerlo.
Sé que está todo en mi interior,
que nada es cierto,
que he creado una ilusión,
que todo ha muerto.
Coges mi mano sin pensar
y tiras de mí hacia la azotea.
La vida se despierta por el este
y tiñe el cielo de turquesa.
Te sientas al borde del precipicio
y yo me quedo en pie.
Me miras sin decir palabra,
y se me escapa una lágrima
sin querer.
Me dices que ya lloraré mañana,
que este amanecer me lo regalas.
Explotan las emociones con estas rimas,
la sonrisa que se dibujó en tu cara
cuando te regalé Polina.
Y ahora de nuevo tumbado en el suelo
va siendo hora de despedirnos al fin,
sueltas mi mano aunque no quiero dejarte ir.
Sonríes y me pides que no llore por dentro,
mientras se va difuminando tu recuerdo.