Cosas extrañas rondan por mi mente. Este escrito no es nada, y, a la vez, es algo. No tiene ninguna razón de ser, puesto que no hay ninguna intención de informar de nada, y sin embargo es. Simplemente, se ha abierto el blog, y he escrito. Sin razón alguna. Con toda seguridad este será el peor texto que haya escrito en mi vida, y sin embargo, conforme lo escribo me gusta. Me gusta jugar con la metalingüística, escribir porque sí lo primero que me ronda la cabeza, y sonreír interiormente por el juego lingüístico que se forma. Y para tí, lector, no hay nada, puesto que este texto no contiene información relevante alguna. Ni siquiera contiene información. Tanto tú como yo sabemos que estamos perdiendo el tiempo, tú por leerlo, y yo por escribirlo. posiblemente yo tarde más, puesto que tendré que configurar la página. Sin embargo tú le darás más vueltas intentando buscar un sentido oculto que no tiene, es, simplemente, escribir por escribir, pensar por pensar, teclear por teclear. Abstraerse del mundo material en el que vivimos, aunque sea simplemente para nada. Disfruta de estos minutos de despreocupaciones. Y hasta aquí compartimos el mismo camino a ninguna parte, gracias por tomarte el tiempo de leer semejante estupidez, fruto de una noche insulsa, y buenas noches / días / tardes.
viernes, 6 de mayo de 2011
martes, 3 de mayo de 2011
Cuando la justicia se llama venganza
Asistimos recientemente al anuncio de la muerte de Bin Laden. Perdón, no a la muerte, al asesinato, a manos de EEUU, de Osama Bin Laden. Un asesinato reconocido por el propio Barack Obama, que dice "haberse hecho justicia", que ha dado paso a una euforia desmedida en el territorio norteamericano, donde estos días hemos podido ver ondear banderas norteamericanas y demás muestras claras de patriotismo enfermizo.
El problema reside en que esta euforia es debida a un "ajusticiamiento", al asesinato de un asesino, y por tanto, lo que podría haber sido justicia, se ha transformado en venganza. La lucha contra el terrorismo se ha convertido hoy en terrorismo de Estado, y EEUU se ha hecho eco de la frase "El fin justifica los medios". Podríamos recordar, ya que hablamos de refranes y frases hechas, esa mítica frase de Mahatma Gandhi, "Ojo por ojo y todo el mundo quedará ciego". Pero EEUU se olvidó de ella al dar la orden de asesinar a Bin Laden, y con ello, al poner a todo un Estado al nivel de un solo hombre. La bestia norteamericana se ha abalanzado contra el ratón que se escondía en las calles de Afganistán, y aquellos que un día produjeron admiración por sus logros y avances, hoy producen vergüenza y rechazo por parte de la ciudadanía mundial.
Matar nunca es la solución, ni siquiera con un asesino. Y ya que la orden del comando estadounidense era matar y no capturar, se ha perdido la oportunidad de hacer justicia, volviendo, una vez más, a cerrar el círculo vicioso de la venganza. Aquellos llorosos cristianos norteamericanos que claman por acceder al cielo, han de saber que al apoyar la acción de su Gobierno, se han ganado el infierno por la eternidad, así que yo, como ateo, he de decirles "Welcome to hell".
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Tiemblo.
Tengo un poquito de ansiedad y por eso me apetece hablar contigo, para que me distraigas y me mimes y me tranquilice. Pero hace tiempo...
-
Ya está, ya me he puesto. Llevaba medio mes sin escribir nada, pues nada merecía la pena de ser escrito. Hasta que esta mañana ha llegado ...
-
Bueno, con este titulo, me refiero a toda esa gente que dice que las corridas de toros son cultura. Eso yo siempre lo he visto como un maltr...
-
El botellón es un fenómeno relativamente moderno que consiste en consumir bebidas alcohólicas en grandes cantidades. En la actualidad ha p...