martes, 24 de abril de 2012

La base que mueve el mundo

Desde hace algunos meses el actual Gobierno español está aplicando duras medidas económicas al grueso de la población española, eso es algo que todo el mundo sabe. Sin embargo, esta mayoría que sufre los ajustes no es la población más rica (como cabría esperar con un mínimo de sentido común), sino que se trata de una mayoría trabajadora (bueno, ya no tanto porque tampoco hay trabajo) y de clase media/baja.

Estas medidas, que vienen a propósito de una crisis creada por la especulación en la Bolsa de los bancos y las grandes corporaciones, se están llevando por delante el dinero destinado a tareas (a mi juicio) básicas para una sociedad desarrollada, como son la educación y la sanidad. Haciendo un repaso por los Presupuestos Generales de este año, observamos como a la Iglesia se le mantiene el "sueldo" para tener a sus feligreses contentos, las inversiones en ciencia, por ejemplo, descienden alarmantemente, y por el contrario aumenta la inversión en deporte. Si el objetivo del Gobierno es reducir los gastos este año,podemos observar que el criterio para dar/retirar dinero a las diferentes administraciones es un tanto variopinto, pues aparte de lo ya mencionado, se mantienen lastres como el pago a la Casa Real por sus "tareas y obligaciones", el Senado, cuya función ya es inútil (se ha convertido en un cementerio de mamuts para políticos), también se mantiene, e incluso las pensiones vitalicias a exministros y demás chupabotes. Por otro lado, y hablando de pensiones, estas se reducen, siendo en muchos casos el único dinero que reciben personas mayores, que también ven cómo aumenta el precio de los medicamentos (maniobra llamada copago, ya lo explicaré en otra entrada), que en muchos casos son imprescindibles para vivir. Para acabar este apartado, las tasas universitarias aumentan también, llegando en algunos casos a duplicar o triplicar su precio.

Esto sirve, sin profundizar, para hacernos una idea de cómo está la situación actualmente en este trozo de tierra llamado España. Repitiendo algo que he dicho ya al principio, estos recortes, o ajustes, afectan mayoritariamente al sector medio/bajo de la población, y gran parte de éste mediante movilizaciones ha expresado su desaprobación (29 Febrero Estudiantes-Sector Sanitario, 29 Marzo Huelga General). Sin embargo, pese al rechazo multitudinario de estas reformas, el Gobierno (elegido democráticamente, lo que demuestra que la democracia no funciona). El Gobierno no sólo ha hecho oídos sordos a las quejas de la gente, sino que ha respondido con una fuerte represión por parte de la Policía Nacional, empezando el 29F de una manera totalmente injustificada contra estudiantes de instituto y universitarios, y más adelante en la Huelga General, contra los manifestantes de Barcelona (un sector de los cuales respondió con más violencia a la actuación policial). Por si esto fuera poco, recientes declaraciones del Gobierno español han dicho cosas como "Es hora de decir la verdad, ya no estamos en campaña electoral", o han incumplido varias promesas electorales.

Dicho esto habría que pensar: Una vez que el Gobierno pasa por encima de la población, le miente, le hace vivir peor para reparar algo que la población no ha estropeado, ¿no es hora ya de hacer algo más que una simple Huelga General y una manifestación pacífica? Vamos a añadir más leña al fuego: En estos momentos, si todos retiráramos nuestro dinero de los bancos, NO PODRÍAN PAGAR A TODO EL MUNDO. Es decir, en algún momento hemos metido un dinero que por arte de magia ha desaparecido, siendo nuestro, y no vamos a poder recuperar. Sin embargo, si la situación se invierte, y una familia no puede pagar al banco varios meses de hipoteca, se planta una unidad de desahucios en la puerta de su casa para echarles. ¿Es acaso esto justo y permisivo? ¿No debemos atacar de una vez por todas a aquellos que nos obligan a malvivir?

Nos inducen a pensar que debemos ser pacíficos (cuando sus medidas económicas son una forma de violencia no física que restringe derechos constitucionales), que la crisis la hemos de solucionar entre todos (aunque han sido ellos quienes la han creado de tanto especular, pues la avaricia rompió el saco), que en realidad, aunque intentáramos algo, seríamos solamente cuatro gatos que recibirían enseguida duras represalias (cuando las estamos sufriendo antes incluso de hacer nada), o que, simplemente, no tenemos razón y lo que hacemos/pensamos está mal y es de ser unos desagradecidos con la mano que te da de comer (y para ello se encargan los medios de comunicación).

Pues ya es tarde. Es hora de actuar, aunque sea activismo no violento. Somos nosotros quienes preparamos sus comidas, quienes les llevamos al trabajo, quienes fabricamos sus herramientas de trabajo, y por encima de todo, quienes les pagamos sus despilfarros. Pero ya no más, saquemos el dinero de los bancos y que quiebren, dejemos de votar y deslegitimemos sus mandatos, exiliemos a la Familia Real, exijamos la devolución de todo el dinero hurtado por políticos corruptos y que los clubes de fútbol paguen sus deudas atrasadas, acabemos con el sueldo anual de la Iglesia. 

En definitiva, montemos nosotros mismos el país que queremos que sea, pues nosotros somos la base que sustenta al poder, y que mueve el mundo. Puede que en ese momento pueda sentirme orgulloso de decir que soy español y que ayudé a levantar esta utopía.

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